De Ana Sofía Güémez, creadora de Pedazos y Recortes. Guadalajara, México Los amigos no son la familia y no son los compañeros del laburo. ¿Podemos ser amigos de nuestra pareja? ¿Podemos forjar una amistad con quienes pasamos entre seis y ocho horas de nuestros días? Por supuesto, claro que sí. Pero la amistad como tercer lugar implica un tiempo y un espacio exclusivo para ella, que abramos la agenda y salgamos de la rutina de la gestión doméstica y las tareas pagas. La primera amistad, la de la pareja, incluso la que se enuncia tener con los hijos, peca de una endogamia peligrosa. Se encierra en un sistema de valores, de experiencias compartidas que no admite fisuras y que distancia al que no es del clan. Aunque para cultivarla nos vayamos de viaje o a la playa, seguimos como en casa. La segunda creo yo es posible pero lejos del escenario laboral. Los after office, el fútbol cinco, pueden funcionar como una dislocación que abra el juego a hablar de nosotros mismos, ...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps